martes, 20 de marzo de 2012

MIELOMA

El mieloma múltiple (MM) es una forma incurable de cáncer de la sangre que se inicia en la médula ósea  y se caracteriza por una proliferación excesiva de células plasmáticas Las células plasmáticas producen niveles elevados de anticuerpos de mieloma  o proteínas “M” que se acumulan en la sangre y en la orina, impiden el funcionamiento normal de la médula y dañan el hueso.

Breve introducción a la médula ósea

La médula ósea es el tejido suave y esponjoso que se encuentra en el interior de la mayoría de los huesos. Se compone, principalmente, de dos tipos de células: las células del estroma, encargadas de mantener la estructura de la médula ósea, y las células madre .
Las células madre son células no diferenciadas, lo que significa que todavía no han alcanzado su forma definitiva y no realizan todavía una función celular definida. Todas las células sanguíneas evolucionan a partir de dichas células madre:
  • los glóbulos rojos, que transportan el oxígeno;
  • los leucocitos , que forman el sistema inmunitario;
  • las plaquetas, que intervienen en la coagulación de la sangre y en la curación de las heridas.
La misión más importante, con diferencia, de la médula ósea es suministrar a la sangre cantidades suficientes de células nuevas.

Breve introducción al sistema inmunitario

El sistema inmunitario está compuesto por diferentes tipos de células que trabajan juntas para luchar contra las infecciones. Las células destinadas a convertirse en células inmunitarias se originan en la médula ósea a partir de las células madre.
Algunas células madre se convierten en pequeños leucocitos denominados linfocitos. Las dos clases principales de linfocitos son las células B  (linfocitos B) y las células T (linfocitos T).
Cuando los linfocitos B responden a una infección, maduran y se convierten en células plasmáticas. Las células plasmáticas viven principalmente en la médula ósea. Su función es producir y liberar proteínas denominadas anticuerpos o inmunoglobulina  para atacar y aniquilar a los gérmenes, como bacterias y virus, que provocan las enfermedades.
Una célula plasmática es una célula totalmente diferenciada que ha alcanzado su forma celular definitiva y realiza una función específica: producir proteínas anticuerpo para luchar contra las infecciones. Las células plasmáticas mueren cuando dejan de ser necesarias.

Cada una de ellas libera sólo un anticuerpo y su composición es trasmitida a sus descendientes. Ello significa que todas las copias (clones) de una misma célula plasmática sólo pueden segregar exactamente el mismo anticuerpo que su “antecesora”. Es por ello que esta proteína anticuerpo específica se denomina proteína monoclonal o proteína M .
El mieloma se inicia cuando una célula plasmática se vuelve anormal y empieza a dividirse para fabricar copias de sí misma. Estas células nuevas se dividen repetidamente, produciendo más y más células anormales. Las células plasmáticas anormales se denominan células de mieloma. Con el tiempo, a medida que el cáncer se desarrolla y las células plasmáticas pueden detectarse en la sangre, pueden extenderse a otros lugares del cuerpo; de ahí el nombre de mieloma múltiple (MM). En resumen: el MM se desarrolla cuando las células plasmáticas de la médula ósea se multiplican en lugar de morir.
Si las células plasmáticas crecen sin control pueden provocar un tumor . Dichos tumores, por lo general, se desarrollan en la médula ósea, pero no es raro que se acumulen en la parte sólida del hueso o en otros órganos.
Aqui explica donde esta el mieloma 

Algunos datos sobre el mieloma múltiple

  • El mieloma múltiple es el segundo tipo más frecuente de cáncer sanguíneo después del linfoma de Hodgkin .
  • La edad media de los pacientes a los que se diagnostica la enfermedad es de 60-65 años. Únicamente el 2 por ciento de los pacientes de mieloma tienen menos de 40 años en el momento de ser diagnosticados.
  • La incidencia del mieloma múltiple aumenta con la edad:
    • <65 años: de 1,5 a 2,5 por cada 100.000;
    • >65 años: de 25 a 30 por cada 100.000.
  • El mieloma múltiple afecta a un número ligeramente superior de hombres que de mujeres.

LINFOMA

El linfoma es un cáncer de una parte del sistema inmunológico llamado sistema linfático. Existen muchos tipos de linfoma. Un tipo se denomina Enfermedad de Hodgkin------>La enfermedad de Hodgkin es un tipo de linfoma. El linfoma es un cáncer del tejido linfático encontrado en los ganglios linfáticos, el bazo, el hígado y la médula ósea. Frecuentemente, el primer signo de la enfermedad de Hodgkin es la presencia de un ganglio linfático de gran tamaño. La enfermedad puede diseminarse a los ganglios cercanos. Más adelante, hacia los pulmones, el hígado o la médula ósea. La causa es desconocida. La enfermedad de Hodgkin es poco común. Los síntomas incluyen:
  • Inflamación sin dolor de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o la ingle
  • Fiebre y escalofríos
  • Sudores nocturnos
  • Pérdida de peso
  • Pérdida del apetito
  • Picazón en la piel
Los médicos pueden diagnosticar la enfermedad de Hodgkin con una biopsia. Eso implica extirpar y estudiar una muestra del tejido con un microscopio. El tratamiento varía dependiendo de la magnitud de la diseminación de la enfermedad y suele incluir radioterapia o quimioterapia.
Entre más pronto se diagnostique la enfermedad, más eficaz será el tratamiento. En la mayoría de los casos, la enfermedad de Hodgkin puede curarse.

Los linfomas no Hodgkin comienzan cuando un tipo de glóbulos blancos, llamado células T o células B, se hacen anormales. Las células se dividen una y otra vez aumentando el número de células anormales. Las células anormales pueden diseminarse a casi todas las demás partes del cuerpo. La mayor parte del tiempo, los médicos no pueden determinar por qué una persona desarrolla un linfoma no Hodgkin.
Este tipo de linfoma puede causar muchos síntomas, tales como:
  • Ganglios linfáticos inflamados, sin dolor, en el cuello, las axilas o la ingle
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Fiebre
  • Sudoración nocturna profusa
  • Tos, dificultad para respirar o dolor torácico
  • Debilidad y cansancio que no desaparece
  • Dolor, inflamación o sensación de hinchazón abdominal
El médico le hará un examen y pruebas de laboratorio para determinar si tiene linfoma.

domingo, 11 de marzo de 2012

LEUCEMIA


¿QUÉ ES?

Cuando las células sanguíneas inmaduras (los blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia.

CAUSAS

La causa de la leucemia se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que no es un padecimiento hereditario o contagioso. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos. Por tratarse de una proliferación de células inmaduras y anormales en la sangre, a la leucemia se le considera un "cáncer de la sangre".

SÍNTOMAS DE LEUCEMIA

Los primeros síntomas son cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. También aparece anemia, cuyas características son palidez, cansancio y poca tolerancia al ejercicio, fruto de la disminución de glóbulos rojos.
Asimismo, la reducción del número de plaquetas provoca hemorragias esporádicas y la aparición de manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves. Además, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto. Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa. Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones.

TIPOS DE LEUCEMIA

Existen cuatro tipos principales de leucemia, denominados en función de la velocidad de progresión y del tipo de glóbulo blanco al que afectan. Las leucemias agudas progresan rápidamente; las leucemias crónicas se desarrollan de forma lenta. Las leucemias linfáticas afectan a los linfocitos; las leucemias mieloides (mielocíticas) afectan a los mielocitos. Los mielocitos se transforman en granulocitos, otra manera de denominar a los neutrófilos.

    DIAGNÓSTICOS

    Es difícil lograr el diagnóstico de la leucemia cuando ésta inicia, ya que sus primeros síntomas son parecidos a los de otras enfermedades típicas de la niñez. Estos síntomas son: cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. Es debido a esta situación que los padres suelen culparse por la demora en el diagnóstico, cuando incluso para el médico resulta complicado reconocer esta situación en su primera etapa.

    TRATAMIENTOS

    El tratamiento recomendado en este tipo de padecimiento es la quimioterapia. En ésta se emplean diversos medicamentos especiales destinados a destruir las células leucémicas. Dicho tratamiento tiene tres fases: la de inducción a la remisión, la de consolidación y la de mantenimiento. En la fase de inducción a la remisión, cuya duración es de cuatro a cinco semanas, se intenta destruir la mayor cantidad de células malignas. Cuando ocurre la remisión, es decir el control temporal de la afección, el niño suele lucir normal, ya que los síntomas de la leucemia desaparecen. En ciertas ocasiones la remisión es apenas parcial, por esta razón algunos síntomas no desaparecen del todo. Sólo un pequeño porcentaje de los parientes no logra entrar en remisión. La fase de consolidación dura de dos a tres semanas, mientras que la de mantenimiento debe llevarse a cabo hasta completar tres años de tratamiento.
    LEUCEMIA LIFONCÍTICA